Durante los meses más cálidos aumentan los casos de deshidratación, quemaduras en las almohadillas y golpes de calor, una urgencia veterinaria que puede poner en peligro la vida del animal en muy poco tiempo.
Por ello, es importante adaptar las rutinas diarias, evitar la exposición a altas temperaturas y prestar atención a cualquier signo de alerta.
En este carrusel compartimos algunas recomendaciones para ayudar a proteger a perros, gatos y otras mascotas durante el verano.