Este domingo 8 de junio, a las 10 horas, la plaza de España de Palma será el escenario de una concentración masiva en defensa de la profesión veterinaria y del derecho de los animales a recibir una atención sanitaria completa, segura y eficaz. Bajo el lema “Veterinarios y familias, unidos por el bienestar animal y la salud pública”, el colectivo veterinario hace un llamamiento a la ciudadanía porque se sume, puesto que la salud de los animales y la salud de las personas están íntimamente conectadas.
La movilización ha sido impulsada por CEVE Baleares y cuenta con el apoyo del Colegio Oficial de Veterinarios de las Islas Baleares (COVIB) y de las plataformas Vets Unidos y VetWarriors, entre otras entidades profesionales y científicas. Hoy se han detallado en rueda de prensa los motivos de la convocatoria y las principales reivindicaciones. El acto ha tenido lugar en la sede colegial, a Palma, y ha contado con la presencia del presidente de CEVE Baleares, Andreu Oliver; y del presidente del COVIB, Ramon Garcia.
Una respuesta colectiva a una situación límite
Desde la entrada en vigor del Real Decreto 666/2023, que regula la prescripción, dispensación y uso de medicamentos veterinarios, la profesión denuncia que se encuentra ante una situación límite: burocracia desmesurada, inseguridad jurídica y dificultades reales para garantizar tratamientos eficaces a los animales, especialmente por el escaso acceso a los medicamentos a través de los canales habituales, entre otros.
Las movilizaciones en Baleares han estado constantes desde principios de año. El 26 de marzo ya se llevó a cabo una concentración ante la Delegación del Gobierno, y desde entonces se han intensificado las reuniones institucionales y los contactos con las administraciones. Como resultados destacados, el Pleno del Consejo de Mallorca aprobó por unanimidad una moción a favor de una regulación más justa y realista, y el Parlamento de las Islas Baleares también apoyó a una Proposición no de ley con demandas claras: garantizar el criterio clínico veterinario, reducir la carga administrativa y avanzar hacia una normativa consensuada con el sector.
La marea azul, un símbolo de unidad
La concentración de este domingo también tendrá un componente simbólico: la marea azul. Los veterinarios y sus familias lucirán un pañuelo azul como símbolo de defensa de los animales y del derecho a una atención sanitaria de calidad. Las clínicas veterinarias participantes ya han empezado a repartir pañuelos entre su clientela porque las mascotas también estén presentes. Los pañuelos han sido adquiridos por diferentes entidades profesionales y distribuidos en todo el Estado.
Una causa compartida con la sociedad
Los convocantes insisten que esta movilización no es solo del sector veterinario, sino de toda la sociedad, porque los animales no pueden defenderse por sí solos. Veterinarios, familias, amigos y ciudadanos comprometidos con el bienestar animal son gritados a sumarse a esta jornada histórica para reclamar cambios reales, sostenibles y justos.