La Ciudad Autónoma de Ceuta declaró el pasado 23 de septiembre el nivel 1 de alerta sanitaria después de confirmarse un caso de rabia en un perro que mordió a un menor y recorrió varias zonas de la ciudad. El animal fue capturado el mismo día y falleció poco después; el diagnóstico positivo se confirmó el 19 de septiembre por el Instituto de Salud Carlos III.
Las autoridades han recordado que el niño recibió rápidamente el tratamiento postexposición y se encuentra en buen estado. Según fuentes de la Consejería de Sanidad, el caso está “totalmente controlado” y probablemente sea de origen importado.
La activación del plan nacional de contingencia conlleva vacunación obligatoria de todos los perros, gatos y hurones no inmunizados, controles reforzados en los puertos de Ceuta y Algeciras, suspensión temporal de actividades cinegéticas y cierre de parques caninos. También se intensificó la vigilancia sobre colonias felinas y animales errantes.
La campaña de vacunación antirrábica en Ceuta es ya permanente desde 2021. La Consejería ha instado a los propietarios a no retrasar la inmunización de sus mascotas, recordando que es la principal medida de protección frente a una enfermedad grave pero prevenible.