Un hombre ha fallecido recientemente en la Comunitat Valenciana a causa de la rabia, después de haber sido mordido por un perro durante un viaje a Marruecos. El caso, confirmado por las autoridades sanitarias, es el primero registrado en España en más de una década, y ha vuelto a poner el foco en la importancia de la prevención, la vacunación y la atención médica inmediata ante posibles exposiciones.
Según los datos facilitados por las autoridades sanitarias de la Comunitat Valenciana, el paciente, de unos 40 años, no habría iniciado el tratamiento postexposición tras regresar a España, lo que favoreció el desarrollo de la enfermedad, que tiene una tasa de mortalidad cercana al 100 % una vez aparecen los síntomas clínicos. La Conselleria ha activado los protocolos establecidos, incluidos el rastreo de contactos estrechos y la profilaxis a personas potencialmente expuestas.
La rabia es una enfermedad vírica zoonósica que afecta al sistema nervioso central. Se transmite principalmente a través de la saliva de animales infectados, siendo los perros el principal vector en el 99 % de los casos en humanos. Una vez se manifiestan los síntomas —como fiebre, alteraciones neurológicas, confusión, parálisis o hidrofobia—, el desenlace suele ser irreversible.