La operación Cabriol ha convulsionado el mundo del trote en Mallorca. Ocho personas han sido detenidas y otra está imputada por presunto maltrato animal e intrusismo profesional a raíz de la operación llevada a cabo por el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil en la estructura de las carreras de caballos de trote en la Isla. La Guardia Civil ha indicado que durante las investigaciones se descubrió que en el desarrollo de esta actividad distintos preparadores podrían estar incurriendo en los delitos de maltrato animal e intrusismo profesional. Durante la operación, el Seprona, apoyado por diferentes unidades de la Guardia Civil, ha efectuado registros en domicilios particulares y cuadras de caballos de Manacor, Llucmajor, Sant Jordi (Palma), Villafranca, Felanitx, Cala Millor, Buger. También los agentes han inspeccionado ocho cuadras del hipódromo de Palma.
En estos lugares el equipo de investigadores sospechaba que se suministraban distintas sustancias a caballos de carreras, sin ningún control veterinario, con el objetivo de aumentar el rendimiento del equino, sin tener en cuenta los posibles efectos negativos en la salud del animal. En los registros se ha incautado gran cantidad de medicamentos, algunos de ellos con los envases sin etiquetar o con etiquetas en otros idiomas. También se han descubierto ‘cócteles de productos’, consistentes en la mezcla de varios de ellos para la administración conjunta a los animales, y se han intervenido numerosas jeringuillas usadas, mascarillas para administrar a los caballos vapores o productos gaseosos y sondas naso gástricas para la administración directa al estómago de los equinos.
Las pesquisas apuntan hacia que una de las personas detenidas era la que recibía los medicamentos y productos, para lo cual carecía del pertinente permiso para su importación y distribución. Esta persona, según la investigación, sería también la encargada de la distribución de los productos a las cuadras de caballos que solicitaban. Los detenidos a excepción del que se sospecha que distribuía los productos, fueron puestos en libertad tras tomarles declaración al día siguiente de su detención. El Seprona ha indicado que realizará, con la ayuda de veterinarios, exploraciones a los animales que se encuentran en distintas cuadras propiedad de las personas implicadas con el fin de comprobar el estado de los equinos.