El número de perros abandonados, vagabundos o entregados por renuncia de sus propietarios en Palma en 2015 se incrementó en un 14% en relación al año anterior. Así se desprende de la memoria presentada por el centro sanitario municipal de protección animal el pasado 25 de enero, la cual informa que en 2015 entraron en Son Reus 6.266 animales, frente en los 6.326 de 2014, y los 6.833 en 2013. La inmensa mayoría son perros y gatos, pero en algunos casos se trata de aves y animales exóticos. Con respecto a la eutanasia de los perros, el año pasado se sacrificaron 52 animales, lo que representa el 3 % de los perros llegados vivos, una reducción importante en relación a los años anteriores. El objetivo es llegar a erradicarla.